En San Blas no hay hoteles: se duerme en cabañas Guna levantadas sobre la arena o sobre el agua, en islas donde vive la comunidad. Hay cinco formas, desde una carpa en la playa hasta una cabaña con baño propio sobre el mar, y todas incluyen el traslado desde Ciudad de Panamá, la lancha, las comidas y los tours a las islas.
El precio es por persona y por noche. Aparte se paga una sola vez el impuesto de entrada a la comarca: $22 por extranjero y $7 por residente, en efectivo y directo a la comunidad Guna.
La primera noche cuesta más que las siguientes porque incluye el traslado desde Panamá, la lancha y los tours del día. A partir de la segunda solo se suma el alojamiento y las comidas.
| Alojamiento | 1ª noche | Noche extra | Baño | Para quién |
|---|---|---|---|---|
| Camping bajo las Estrellas | $150 | $85 | compartido | Mochileros y quien no le tiene miedo a la arena |
| Hostal Isleño · Dormitorio Compartido | $165 | $85 | compartido | Viajar solo y no querer estar solo |
| Cabaña Privada Clásica La más elegida | $185 | $85 | compartido | Parejas y quien quiere privacidad sin gastar de más |
| Cabaña Privada Deluxe | $198 | $85 | privado | Quien quiere comodidad y no negociar con el baño |
| Cabaña Overwater · Sobre el Mar | $260 | $100 | privado | Lunas de miel y celebraciones |
Tu propia carpa en la playa. Es la forma más barata y la más cerca del suelo: te duermes oyendo el mar a diez metros. Hay que llevar el equipo.
Una cama en una cabaña compartida con otros viajeros, con baño común. Techo, mosquitero y compañía sin pagar la privacidad.
Tu cabaña, para ti. El baño es compartido con las cabañas vecinas, y por eso cuesta menos que la Deluxe. Es el punto medio que elige casi todo el mundo.
Igual que la Clásica pero con el baño dentro. En una isla sin agua corriente ilimitada, tener el baño a dos pasos y no compartirlo se nota más de lo que parece.
Construida sobre pilotes, con el agua debajo del suelo. Bajas por una escalera y ya estás nadando. Es la más cara y la que la gente recuerda.
Eliges la cabaña, la fecha y cuántas noches. Apartas el cupo con la mitad y el resto se paga al llegar. Cancelación gratuita hasta 72 horas antes.
San Blas no es un destino de resort, y quien llega esperándolo se lleva un disgusto. Las islas son pequeñas, de la comunidad Guna, y funcionan con lo que hay: electricidad por planta y con horario, agua dulce racionada, y casi nada de señal de teléfono.
A cambio te levantas en una isla de arena blanca con el mar a diez pasos, cenas pescado que entró esa tarde, y de noche ves un cielo sin una sola farola alrededor. La gente que vuelve, vuelve por eso, no por el aire acondicionado.
Todas las opciones incluyen lo mismo salvo la cabaña: traslado 4x4 desde tu hotel en Ciudad de Panamá, lancha entre islas, todas las comidas del día, los tours a las islas y el guía Guna. No hay costes escondidos aparte del impuesto de la comarca.
Una noche ya cambia el viaje: desaparecen las dos peores horas del pasadía, la de llegar y la de irse, y te quedas con el atardecer y el amanecer.
Dos noches es lo que recomendamos si el viaje da para ello: el segundo día completo se puede llegar a los cayos más lejanos, que son los que casi nadie ve. Tres noches es el máximo que gestionamos en una misma reserva.
No en el sentido habitual. No hay cadenas ni edificios: el alojamiento son cabañas de la comunidad Guna, de caña y palma, en islas pequeñas. Lo que se elige no es un hotel sino el tipo de cabaña y si el baño es propio o compartido.
La primera noche va desde $150 por persona en camping hasta $260 en la cabaña sobre el agua, y ese precio ya incluye el traslado desde Panamá, la lancha, las comidas y los tours del día. Cada noche adicional cuesta bastante menos, porque no vuelve a incluir el traslado.
La electricidad viene de una planta y funciona por horas, normalmente al anochecer. El agua es de lluvia o traída de tierra firme, está racionada y es fría. Conviene cargar el teléfono y la batería externa antes de salir de Panamá.
Cocina Guna con lo que da el mar: pescado fresco, langosta o pulpo según el día, arroz con coco, patacones y fruta. Las tres comidas van incluidas. Si eres vegetariano o tienes alergia, avísalo al reservar y se coordina con la isla.
Sí, sobre todo al amanecer y al atardecer. Todas las camas llevan mosquitero. Lleva repelente: en la isla no siempre hay dónde comprarlo.
Se elige el tipo de cabaña, no la isla concreta: la asignación depende de la disponibilidad que confirma la comunidad, y te la decimos antes de que pagues el resto. Si tienes una isla en mente, escríbenos y miramos si es posible.
Al menos cinco días, porque las cabañas se confirman con la comunidad y no hay un sistema de reservas instantáneo en la isla. Para diciembre, enero y Semana Santa, cuanto antes mejor: se llenan.
No. En San Blas no hay cajeros ni datáfonos. La reserva se paga por adelantado desde la web, y el efectivo que lleves es para el impuesto de la comarca, las molas y las bebidas.
Sí, una: la Cabaña Overwater, construida sobre el mar, con la escalera bajando directamente al agua. Es la única de las cinco opciones que no está en tierra. Su precio y el de las otras cuatro están en la tabla de arriba.
Son las dos islas por las que más nos preguntan, y aquí va la respuesta honesta: no se puede reservar una isla concreta. Tu isla se confirma según disponibilidad cerca de la fecha, entre varias islas asociadas, todas con cabañas frente al mar y comunidad Guna. Si tu viaje depende de dormir en una isla determinada, dínoslo antes de reservar y te decimos con franqueza si es posible para esa fecha.
Sí. El camping es la forma más barata de pasar la noche: carpa propia en la isla, baño compartido y las mismas comidas que el resto. Está en la tabla de arriba con su precio. No es acampada libre: se duerme en una isla con anfitrión Guna, porque el territorio es suyo y acampar por tu cuenta no está permitido.