En San Blas se navega de tres maneras distintas, y la gente las llama a todas igual. La lancha privada es para un día: sales por la mañana, eliges las islas y vuelves. El velero o catamarán se alquila por días y se duerme a bordo. Y la travesía a Colombia es un viaje de cuatro o cinco días que cruza hasta Cartagena. No es lo mismo, ni de lejos, y confundirlas es el error más caro que se comete aquí.
No publicamos tarifa porque no existe una sola: el chárter se cotiza según el barco, los días y la temporada. Dinos qué buscas y te decimos qué es posible para tu fecha y cuánto cuesta.
Elige por lo que quieres hacer, no por el nombre del barco.
| Opción | Cuánto dura | Para qué sirve | Lo que hay que saber |
|---|---|---|---|
| Lancha privada | Un día | Recorrer las islas a tu ritmo, sin compartir con nadie | Es una panga abierta, rápida y sin techo. Se moja y pega el sol. No se duerme a bordo. |
| Velero | De 2 a 7 días | Dormir fondeado entre islas y moverte despacio | Cabinas pequeñas y espacio compartido. Si te mareas, un monocasco se mueve bastante. |
| Catamarán | De 2 a 7 días | Lo mismo que el velero pero con más espacio y menos balanceo | Es la opción cómoda y también la más cara. Suele llenarse antes en temporada alta. |
| Travesía a Colombia | 4 o 5 días | Cruzar de Panamá a Cartagena parando en San Blas | Los dos últimos días son mar abierto, sin islas y sin cobertura. No es un tour: es una travesía. |
Da igual con quién lo contrates, aquí o en otro sitio. Estas cinco preguntas separan una buena experiencia de un disgusto, y la respuesta debería dártela alguien sin dudar.
Cuanto más concreto seas, más rápido te llega una cifra real en vez de un «depende».
No hay una tarifa única, y quien te dé una cifra sin preguntarte nada te la está inventando. Depende del barco, de cuántas noches, de cuántos sois y de la temporada —de diciembre a abril sube y se llena antes—. Dinos esos cuatro datos y te pasamos el precio para tu fecha.
El velero tiene un solo casco: se inclina al navegar, se mueve más y las cabinas son más pequeñas. El catamarán tiene dos: va plano, hay más espacio común y se marea muchísima menos gente. A cambio cuesta más. Si alguien de tu grupo se marea, el catamarán se paga solo.
Sí, y es lo que más se pide. Es la misma panga de los tours pero solo para tu grupo: eliges las islas y el ritmo. No se duerme a bordo y se vuelve al puerto por la tarde, porque de noche no se navega en el archipiélago.
Cuatro o cinco días. Los dos o tres primeros se pasan entre las islas de San Blas, fondeando y nadando, y los dos últimos son mar abierto hasta Cartagena, sin islas, sin parada y sin cobertura. Es la parte que sorprende a la gente: se vende como un viaje por San Blas y la mitad es una travesía de verdad.
No. Todos los barcos van con capitán y tripulación. En un chárter puedes echar una mano con las velas si te apetece, pero nadie espera que sepas hacer nada.
Manda la capitanía: si cierra el puerto, no sale nadie, ni lancha ni velero. En ese caso se cambia la fecha o se devuelve el dinero. Es lo único que cancela una salida; la lluvia por sí sola no.