Aventura
Duerme en una cabaña frente al mar bajo un cielo lleno de estrellas. Dos días de islas, snorkel y desconexión total en Guna Yala.
El San Blas que no cabe en un día. Te quedas una noche en una cabaña Guna frente al mar: despiertas con el sonido de las olas y saltas directo al agua cristalina. Dos días para explorar islas sin prisa, hacer snorkel, ver el atardecer desde la arena y pasar una noche de estrellas sin luz de ciudad de por medio.
La diferencia real no está en ver más islas, sino en el rato entre las 16:00 y las 9:00 del día siguiente: cuando las lanchas de los tours de un día se van, la isla se queda en silencio. Ese es el San Blas que casi nadie ve. El primer día sale a las 5:00 con las primeras islas, atardecer y cena; el segundo, islas y Piscina Natural antes de regresar a las 15:00.
Incluye transporte 4x4, lancha, alojamiento en cabaña, todas las comidas y guía local. El impuesto de entrada a la comarca va aparte. El hospedaje necesita más antelación que un tour de un día y se reserva con abono: te confirmamos la fecha disponible al escribir.
Ideal si quieres ver la isla cuando se van todos, y una noche de estrellas sin contaminación lumínica.
Quizá no sea tu tour si necesitas aire acondicionado, wifi o agua caliente: las cabañas son sencillas, sobre la arena.
4x4 desde la ciudad, navegación y tarde de islas y snorkel.
Cabaña frente al mar, cena típica y noche de estrellas.
Más islas, baño en el banco de arena y tiempo libre.
Vuelta a Ciudad de Panamá por la tarde.
En el archipiélago no hay tiendas, y lo que falte no se resuelve hasta volver a tierra firme. Ver la lista completa →
Cancelación gratis hasta 72 horas antes; a partir de ahí el anticipo queda retenido, porque el cupo ya está apartado. Política de cancelación →
$190 por viajero. Ese precio cubre el transporte desde Ciudad de Panamá, la navegación, las comidas del formato y el guía. Fuera queda el ingreso a la comarca, que son $22 para extranjeros y $7 para residentes y se abona en efectivo al entrar.
Este formato vende zona, no isla suelta: lo que verás es Cabaña sobre el mar, Islas privadas, Piscina Natural. En los cayos remotos se fondea donde el mar permite ese día, así que el punto exacto lo elige el capitán por la mañana.
La salida es siempre de madrugada, sobre las 5:00, porque el paso de la montaña y la marea lo imponen. La vuelta depende del formato: los de un día regresan esa misma tarde y los de varias noches, la última jornada.
Sencilla y sin ninguna instalación de hotel: no hay aire acondicionado, ni wifi, ni agua caliente, y la luz depende de un generador que se apaga a una hora. Está sobre la arena, con el mar delante. Quien lo sabe de antemano duerme bien; quien espera un resort, no.
Nada programado, y ese es justamente el producto. Entre la tarde y la mañana siguiente no hay actividad ni horario: queda la isla, la cena, el cielo sin luces de ciudad y el ruido del agua. Es la parte que ningún formato de un día puede vender.
Poco y a ratos. La corriente sale de un generador que funciona unas horas y luego se apaga, así que lo sensato es llegar con una batería externa cargada y una linterna frontal. Es también la razón por la que el cielo se ve como se ve: cuando la luz se corta, no queda ninguna.
El resto —documento, impuesto de la comarca, cambios de ruta— se contesta aparte. Ir a las preguntas frecuentes →




